
La producción de micotoxinas por varios hongos en alimentos y piensos es un peligro siempre presente que requiere pruebas analíticas periódicas y fiables. La presencia ubicua de hongos en los campos combinada con condiciones de crecimiento incontrolables crea un entorno propicio para la producción de metabolitos secundarios tóxicos en cualquier momento. Si esta situación no se detecta durante la producción de alimentos, provoca intoxicaciones graves e incluso la muerte en humanos y animales.

La química de las micotoxinas es bastante diversa. Algunas toxinas son relativamente inofensivas. Sin embargo, algunos tipos como las aflatoxinas, la citrina, la patulina y los tricotecenos son muy peligrosos. Su crecimiento y posterior exposición a micotoxinas en granos y frutas, o contaminación durante el procesamiento posterior, no siempre es predecible. Por esta razón, en muchos países ahora se necesitan pruebas analíticas de seguridad en alimentos y piensos. Se realizan pruebas confiables y precisas a lo largo de la cadena de suministro de alimentos en laboratorios avanzados.
Las micotoxinas son toxinas biológicas que contaminan los alimentos en concentraciones muy bajas. Algunos métodos analíticos son eficaces no solo para detectar micotoxinas, sino también para identificar los hongos que las producen. Los principales métodos de análisis utilizados para detectar micotoxinas son: técnicas cromatográficas como la cromatografía líquida acoplada a fluorescencia, detector de diodos en serie, espectroscopia UV y espectrometría de masas.
En los estudios de prueba, análisis, medición y evaluación que se realizan en nuestra organización, se cumplen las normas nacionales e internacionales y la normativa legal aplicable y se obtienen resultados fiables e imparciales. Los servicios de detección de micotoxinas en alimentos y piensos se encuentran entre las numerosas pruebas realizadas en este contexto.
