
Los pesticidas son agentes químicos o biológicos que se utilizan para proteger los cultivos de insectos, malezas e infecciones. Se usa comúnmente en pesticidas, productos alimenticios como frutas, verduras, trigo, arroz y aceitunas, y productos no alimenticios como algodón, pasto y flores. Los plaguicidas también se utilizan en productos que se utilizan para la alimentación animal, pero los residuos de plaguicidas no suelen encontrarse en la carne ni en los productos lácteos.

La forma más común en que las personas se exponen a los pesticidas es encontrándolos en los alimentos que consumen. Los trabajadores agrícolas tocan y respiran plaguicidas, por lo que corren el riesgo de sufrir una intoxicación aguda y crónica. Muchos estudios sobre los efectos de los plaguicidas en la salud se han centrado en trabajadores como los trabajadores agrícolas y los aplicadores de plaguicidas. La intoxicación por plaguicidas causa síntomas bastante graves como náuseas, calambres abdominales, diarrea, mareos, irritabilidad y confusión.
Lavar los productos agrícolas convencionales no elimina todos los residuos de pesticidas. Por eso, una dieta orgánica es la mejor manera de evitar la exposición a los pesticidas.
En resumen, los plaguicidas son potencialmente tóxicos para los seres humanos y tienen efectos sobre la salud tanto agudos como crónicos, según la cantidad y los métodos de exposición.
En los estudios de prueba, análisis, medición y evaluación que se realizan en nuestra organización, se cumplen las normas nacionales e internacionales y la normativa legal aplicable y se obtienen resultados fiables e imparciales. Estos estudios se basan en los últimos equipos tecnológicos, personal capacitado y experimentado y métodos modernos. Entre las numerosas pruebas realizadas en este contexto, también se encuentra la búsqueda de plaguicidas en los alimentos.
