
Los consumidores esperan que el complemento alimenticio que compran se consuma de forma segura. En este sentido, los fabricantes deben controlar estrictamente los niveles de patógenos y productos químicos nocivos. Hoy, en muchos países, se promulgan regulaciones legales para proteger la salud pública con respecto a la seguridad alimentaria. Los metales pesados y los minerales son los principales productos químicos controlados en los productos alimenticios.

Los principales elementos analizados son: metales pesados como mercurio, cadmio, plomo, arsénico y minerales como hierro, zinc, cobre, manganeso, calcio, fósforo, selenio, sodio.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) regula una amplia variedad de alimentos y publica métodos analíticos que los laboratorios deben utilizar para garantizar la seguridad alimentaria. Actualmente, muchos países, incluido el nuestro, cumplen con estas regulaciones y métodos.
Los alimentos complementarios se venden en farmacias, mercados e incluso mercados virtuales. Sin embargo, las imitaciones están aumentando en estos productos, que son de fácil acceso para las personas. Por esta razón, se promulgan regulaciones legales sobre la producción, importación, procesamiento y presentación de suplementos a los consumidores y se determinan ciertos estándares y criterios. Su precisión y control son realizados por laboratorios avanzados.
En los estudios de prueba, análisis, medición y evaluación que se realizan en nuestra organización, se cumplen las normas nacionales e internacionales y la normativa legal aplicable y se obtienen resultados fiables e imparciales. Estos estudios se basan en los últimos equipos tecnológicos, personal capacitado y experimentado y métodos modernos. Entre las numerosas pruebas realizadas en este contexto, también se encuentran los servicios complementarios de análisis de elementos alimentarios.
